Podar un campo de Margaritas: La estrategia del purismo ideológico como precursor de la muerte del espacio

Cuando todo parecía encaminado para que la lista porteña apadrinada por Margarita Stolbizer y Luis Barrionuevo pudiera competir en internas -incluso enganchada a la fórmula presidencial de Roberto Lavagna-, la Cámara Electoral resolvió una apelación pendiente y dejó fuera de juego a los candidatos nacionales de esa boleta: Carlos Campolongo, que se postulaba como diputado, y Julio Bárbaro, como senador.

El máximo órgano electoral revocó así la decisión de la jueza electoral, María Servini de Cubría, que había habilitado a la lista “Progresistas” a participar de la competencia dentro de Consenso Federal.

Incluso, los había avalado para que lleven la boleta completa; una decisión tomada en contra del deseo de Lavagna que días atrás notificó que solo permitía que se cuelgue de su fórmula presidencial la lista encabezada por su hijo, Marco Lavagna candidato a diputado y el economista Matías Tombolini, candidato a jefe de gobierno.

“Una de las atribuciones del candidato a presidente es impedir que una lista que no lo representa use su nombre”, se quejó Lavagna.

Pero tras la decisión de la Cámara la situación dio un vuelco y Campolongo y Bárbaro directamente ya no pueden presentarse a la elección.

Sin embargo, los candidatos a cargos municipales (jefe de gobierno y legisladores porteños) de esa lista sí pueden competir porque el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad los avaló semanas atrás, y como ese órgano es inapelable el lavagnismo no pudo reclamar.

(Texto de la nota en Diario Clarín, 13 de julio de 2019. Título de “Hijos del Progresismo”)